martes, 8 de mayo de 2012
Malba - Bye bye american Pie!
El Malba es como debe ser y donde debe ser. Es el primero y uno de los pocos espacios de arte de la ciudad de Buenos Aires que fue concebido como lugar de exposiciones artísticas y fue emplazado en uno de los barrios mas paquetes de la ciudad.
En Bye Bye American Pie me sucedió algo muy particular, ya que desde que te dicen "No se puede sacar fotos" te pones a pensar: "esto no lo vi expuesto igual en la puerta?" y luego al visitar las distintas piezas de la muestra uno va pasando desde la admiración a la repugnancia de un momento al otro y enseguida pensé en esa "eterna compulsión a la creación de preguntas equivocadas, que se dirimen en el terreno de la sensibilidad de un sujeto-espectador." un clarísimo ejemplo práctico que presentaba Inés Katzenstein en "Museos; Dilemas de la institucionalidad". Y por otra parte, se suman otros interrogantes de tipo: "momento! esto no era lo que criticaba la muestra?".
En cuanto a los dilemas de institucionalidad es importante destacar que probablemente Mirtha Legrand, ciudadana ilustre de Barrio Parque, huiría horrorizada al ver la obra de Clark sobre el mundo oculto de las drogas pesadas en Estados Unidos, ni hablar de las obras de León Ferrari y la controvertida orgía que propone Paul McCarthy entre Bush y los chanchos. Esta última obra es interesante volver a la idea de la máquina de guerra de Huberman. Mediante una fuerte y explícita que nunca terminaba, que contaminaba toda la exposición con su ruido aterrador y también por esa característica de no tener la última palabra. No sólo por su contenido controvertido y su explicación meticulosa, si con eso no alcanzó para que emitas tu propia conclusión, los robots van a seguirte con la mirada ya que tienen sensores de movimiento, sos cómplice, lo viste, qué opinás..
De ese modo, e incluso en el momento mismo que surgió el debate, entendí que toda esa institucionalidad está muy ligada con las subjetividades. Es un instante puntual en el que una obra fotográfica como la de Bárbara Kruger, va cambiando infinita y continuamente: de obra de arte a publicidad, de privada y con la reproducción prohibida a imagen de venta de la exposición, de crítica al medio de consumo a herramienta fundamental de publicidad en el medio de consumo y de crítica al mensaje publicitario a la apropiación del código publicitario para concebir esa obra. Y fundamentalmente, cómo una obra con tantas situaciones opuestas, termina conformando un mensaje fuerte, claro y tan pregnante.
El arte necesita opiniones, necesita una respuesta, necesita de alguna manera ser juzgada. Es en la opinión, indistintamente si es favorable o en contra, donde la obra de arte cobra vida, cobra sentido, genera pensamiento y sale a batallar al mundo y cumplir o no su cometido.
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V.
ResponderEliminarCreo que lo más importante para tener en cuenta en los próximos trabajos es evitar lo descriptivo y lo anecdótico, e intentar analizar conceptualmente lo que proponen las obras. Entre otras cosas, el trabajo de la fotografía, el afiche publicitario, la tipografía y la instalación. Son todos elementos para analizar. ¿Cuales son sus relaciones? ¿Cómo dialogan con el museo? Por otro lado, cómo se integra tu propia producción en el contexto de un trabajo ensayístico.
Sebastián.