martes, 29 de mayo de 2012

Pre-entrega 2

Propuesta para el Tp final

Recorrido propuesto
El recorrido estaría dado por el barrio de San Telmo.
Medio maquínico
Fotografía digital - retoque fotográfico digital - fotomontaje
Partido Conceptual
Me interesa poner en crisis al típico barrio de San Telmo desde la perspectiva del flaneur de Baudelaire, "descubrir y percibir la belleza en la ciudad moderna, transformada en un caleidoscopio, en un espejo aumentado de la belleza y del horror de la vida urbana, como fuente de placer y conocimiento y como amante de la belleza efímera de las grandes ciudades."
San telmo como un lugar de encuentro entre vencedores y vencidos, y sus calles como lugar de tránsito y vivienda de dos sectores contrapuestos de la sociedad actual.
desde las huellas que dejan


desde su presencia


Otra opción
Encontré en un primer recorrido por el barrio varios lugares de culto que por ahi no son tan interesantes como los olvidados que traté en otros trabajos, y sin embargo son mucho mas interesantes para las personas. Así como las expresiones en las paredes del barrio, de distintas índoles, me intereso mucho como interactúan este tipo de expresiones con el entorno histórico en el que estan enmarcadas.
 

Detalles de escritos en la puerta de la casa del genio Luca Prodan en la calle Alsina..
 
 
Conclusión
En ambos casos me intereso por las huellas de las vivencias y sentimientos de las personas. Me interesa mas la huella que dejan que el momento exacto en el que están interactuando con el entorno.

Pre-entrega 1

Propuesta para el Tp final
Recorrido propuesto
El recorrido estaría dado por La Boca y San Telmo
Medio maquínico
Fotografía digital - retoque fotográfico digital - fotomontaje
Partido Conceptual
Establecer un hilo conductor y fundamentalmente una contraposición en el montaje que propone Caminito y el paseo cultural de la boca, con lo que sucede en San Telmo, donde si bien también se aprovecha al turista y su actividad, es interesante como la ciudad se muestra tal cual era, proponiendo así un viaje en el tiempo distinto al propuesto por la Boca, que, lejos de mantener las fachadas y costumbres, rehicieron la zona para poder presentarla tal cual era.

MNBA - Claridad - Entorno urbano

Todo para la vista.. Nada para el oído.
Es una frase que utiliza Baudelaire para desarrollar la fascinación que ejerce la ciudad sobre el individuo. Particularmente, tanto el Museo Nacional de

Bellas Artes como los lugares que lo rodean, son una verdadera fiesta para los ojos: Se encuentran a muy pocos metros de distancia algunos de los parques

mas bellos de la ciudad,  el Museo Nacional de Bellas Artes, que alberga las obras mas importantes del patrimonio pictórico de nuestro país, así como

grandes obras de famosos pintores europeos y del mundo, y alejandonos un poco, la Biblioteca Nacional, la facultad de derecho y la controvertida Gran Flor

de la plaza de las Naciones Unidas.

Belleza por donde uno mire. Volviendo a esta idea de "todo para la vista, nada para el oído", me resultó interesante la frase al entrar a Bellas Artes,

donde el silencio envuelve lentamente a los visitantes al deambular por su interior, mientras que los ojos están en su máximo apojeo recibiendo estímulos de

todo tipo. La muestra Claridad, me resultó interesante en mi análisis, ya que se inscribe en un contexto histórico de aumento del tamaño y población de la

ciudad, por la inmigración, así como debieron publicar obras impresas, visulaes, cinematográficas y fotográficas, para lograr una integración cultural con

los recién llegados.

De todas maneras no me interesaba tanto lo que sucedía dentro del museo como lo que sucedía alrededor de este, en el exterior.

La zona es un lugar de paso, las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador, son atravesadas constantemente por una caravana interminable de coches que van y vienen. Retomando aquella visita a Plaza de Mayo, me interesó mucho como esos grandes lugares de "culto" y funtamentales para la cultura de nuestro país eran olvidados por las actividades y la velocidad del día a día. Es decir, no solo olvidamos que allí se encuentra la mas rica biblioteca de la Nación, sino también, el museo mas importante.

En este caso mucho mas destacable la indiferencia del Museo Nacional de Bellas Artes: muchos ni fueron y aún muchos mas ignoran la calidad y nivel de las piezas que se encuentran dentro. El museo y su riqueza, se desdibuja y olvida.


Es por eso que tomando en cuenta estas cuestiones, mas me sumergía en el texto de Orejudo y en el flaneur de la calle de Baudelaire, en contraposición del flaneur del coche de LeCorbusier. Sobre todo me pasó al cruzar el puente, que es cuando pude llegar a la conclusión que es mucho mas interesante el de Baudelaire, ya que tiene la posibilidad de observar todas las cosas que el otro apurado, olvida y desdibuja del propio entorno.

También relacioné el museo con el flaneur de Baudelaire, ya que este es quien "convierte su propio viaje en una obra de arte", y es una obra de arte "que no es eterna e inmutable, sino la belleza fugáz y fragmentada que escapa al control de la sociedad burguesa".

Por último, y para concluír me resultó interesante la idea de Benjamin donde analiza la modernidad de Baudelaire como "una alegoría de la muerte. La ciudad moderna significa la muerte de la identidad y el nacimiento de lo fragmentario y lo inacabado". Que interesante como es exactamente lo que hablabamos, de la muerte de la identidad, del olvido de nuestra cultura nacional, y como parece mas interesante el momento que se vive, el llegar a trabajar, y mañana dios dirá.

lunes, 28 de mayo de 2012

Espacio Telefónica - Latidos

Entender la obra desde su concepción es interesante para entender mejor la obra. La muestra de Canogar, al visitarla por segunda vez, y con el apoyo de los textos que habíamos trabajado mas la información de la visita guiada, fueron como un gran salto de aquella primera visita.

Quedé particularmente impactada con scaner, esa maraña de cables que parecían transportar información al ser interceptados por la luz. Es importante conocer de qué materiales se trata, ya que al internarnos en ese espacio oscuro, uno pierde un poco la noción de donde está y de qué se trata lo que lo está rodeando, personalmente al deambular por el espacio de la instalación, tenía miedo de tocar los cables, mas allá de saber que se trataban de cables telefónicos en desuso y que no transportaban electricidad.

Pude reconocer una videoinstalación en esa obra ya que presentaba los dos elementos necesarios, según el texto de Ana Clara García: la imágen electrónica, en este caso las luces que atravesaban la instalación, y el espacio tridimensional que nos albergaba.

Al recorrer el resto de la obra, obviamente me detuve a pensar en cada una si podían ser o no videoinstalaciones.

En las otras cinco obras que convivían en el primer piso, me impactó la convivencia de los sonidos, tal como había sucedido con el ruido de los chanchos en Bye Bye American Pie, es interesante la mezcla de los sonidos de las distintas obras y como conviven y resignifican las mismas, aportandole también una unificación a todas ellas.


Es muy interesante como uno va reconociendo los materiales que Canogar fue reciclando para realizar su obra, y también esa suerte de vértigo que provocan al ser intervenidos por las proyecciones, ya que comienzan a tomar vida de ese modo y a tomar vida también con el recorrido que nosotros proponemos.

Por otra parte me interesó la diferencia y el quiebre que se generaba entre "Pneumas" y las demás obras. Pneumas, si bien estaba formada por los mismos materiales y la mecánica era similar a la de scanner, no nos permitia recorrerla, solamente podíamos verla como acostumbramos a ver las obras de arte, estando parados adelante y casi a la altura de los ojos. Es entre estas dos obras donde de alguna manera comencé a reflexionar entre las diferencias de video instalación y video escultura y la diferencia sustancial entre ambas propuestas.

En conclusión, creo que además de la vida que le da el video a las instalaciones, es fundamental la nueva dimensión que le da el espectador al recorrerla.

martes, 8 de mayo de 2012

Malba - Bye bye american Pie!





 El Malba es como debe ser y donde debe ser. Es el primero y uno de los pocos espacios de arte de la ciudad de Buenos Aires que fue concebido como lugar de exposiciones artísticas y fue emplazado en uno de los barrios mas paquetes de la ciudad.


En Bye Bye American Pie me sucedió algo muy particular, ya que desde que te dicen "No se puede sacar fotos" te pones a pensar: "esto no lo vi expuesto igual en la puerta?" y luego al visitar las distintas piezas de la muestra uno va pasando desde la admiración a la repugnancia de un momento al otro y enseguida pensé en esa "eterna compulsión a la creación de preguntas equivocadas, que se dirimen en el terreno de la sensibilidad de un sujeto-espectador." un clarísimo ejemplo práctico que presentaba Inés Katzenstein en "Museos; Dilemas de la institucionalidad".  Y por otra parte, se suman otros interrogantes de tipo: "momento! esto no era lo que criticaba la muestra?".

En cuanto a los dilemas de institucionalidad es importante destacar que probablemente Mirtha Legrand, ciudadana ilustre de Barrio Parque, huiría horrorizada al ver la obra de Clark sobre el mundo oculto de las drogas pesadas en Estados Unidos, ni hablar de las obras de León Ferrari y la controvertida orgía que propone Paul McCarthy entre Bush y los chanchos. Esta última obra es interesante volver a la idea de la máquina de guerra de Huberman. Mediante una fuerte y explícita que nunca terminaba, que contaminaba toda la exposición con su ruido aterrador y también por esa característica de no tener la última palabra. No sólo por su contenido controvertido y su explicación meticulosa, si con eso no alcanzó para que emitas tu propia conclusión, los robots van a seguirte con la mirada ya que tienen sensores de movimiento, sos cómplice, lo viste, qué opinás..

De ese modo, e incluso en el momento mismo que surgió el debate, entendí que toda esa institucionalidad está muy ligada con las subjetividades. Es un instante puntual en el que una obra fotográfica como la de Bárbara Kruger, va cambiando infinita y continuamente: de obra de arte a publicidad, de privada y con la reproducción prohibida a imagen de venta de la exposición, de crítica al medio de consumo a herramienta fundamental de publicidad en el medio de consumo y de crítica al mensaje publicitario a la apropiación del código publicitario para concebir esa obra. Y fundamentalmente, cómo una obra con tantas situaciones opuestas, termina conformando un mensaje fuerte, claro y tan pregnante.

El arte necesita opiniones, necesita una respuesta, necesita de alguna manera ser juzgada. Es en la opinión, indistintamente si es favorable o en contra, donde la obra de arte cobra vida, cobra sentido, genera pensamiento y sale a batallar al mundo y cumplir o no su cometido.


La Boca - PROA

La Boca es un barrio de contrastes de todo tipo: de colores, de arquitecturas, de instituciones, y mas profundamente hablando de importantes contrastes de tipo cultural y social.

Es muy interesante como un barrio tan clásico y pintoresco se encuentra en una zona de conflicto social, donde los turistas que frecuentan diariamente Caminito, deben respetar la zona segura y vigilada por prefectura, quedando en peligro en caso de caminar por las calles interiores del barrio.

Bajo lo que queda del antiguo puente Avellaneda y aromatizada por el penetrante olor del riachuelo, la vuelta de Rocha se presenta como una obra de arte en  plena calle, como algo montado especialmente, como un set de filmación al alcance de todos, en el que convivimos con muñecos y una extensa fauna extranjera de todas partes del mundo. Obviamente, ni siquiera podemos verlos, pero también están ahí, los vecinos del barrio, los que viven ahí.

Al entrar a PROA, la historia cambia un poco. Si bien no fue pensado como un espacio de arte, si se pensó el modo de integrarlo a esa pobreza de su entorno. En cuanto a la materialidad, no solo mediante el uso de chapa y madera como el barrio que lo aloja, si no también con grandes zonas vidriadas que generan una convivencia entre el exterior y el interior. Ver por esas ventanas, era como ver una fotografía viva, de una realidad muy lejana, que solo estaba a una pared de distancia.

Así es como se mantiene en todo momento durante la propuesta el recuerdo latente de lo recorrido para llegar a la muestra. Aires de Lyon, la que nos ofrece una relación estrecha entre nuestro país y Brasil con situaciones de arte que nos proponían otra forma de vivir las obras: metiéndonos adentro, pisándolas, imaginando la multiplicidad de significados que podían adoptar.

En cuanto a sensaciones, entré a la exposición, pensando en que realmente era muy extraño entrar a un espacio así luego de recorrer la realidad que había visto unas cuadras antes, y toda la realidad aún mas cruda que me imaginé que había detrás de todo ese escenario.

Por otra parte me había marcado mucho una frase del texto de Georges Didi-Huberman: "Una exposición no debe tratar de tomar el poder sobre los espectadores, sino proporcionar recursos que incrementen la potencia del pensamiento". En ese momento todas esas sensaciones y pensamientos los ví plasmados en dos de las obras de Augusto de Campos: fue muy interesante como esa ausencia y esa proximidad al estallido que había sentido afuera, volvían a mi con mensajes claros, desde el contenido visual y desde lo textual, pero esta vez de un brasilero. Pensé que ambas obras sin duda deberían estar afuera de la exposición, potenciando esa máquina de guerra, e invitando a pensar y a tomar conciencia a todos, de como desde la obra de un artista que ni siquiera es de nuestro país, en unas pocas palabras dispuestas estratégicamente, nos contaban la situación de las personas de un barrio de mentira, presente en todos los mapas turísticos y ausente en todos los mapas de ayuda y conciencia.